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LO QUE DEBE SABER SOBRE LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD

¿Qué es la DMAE?

La Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es una enfermedad inflamatoria y degenerativa de la retina, y la principal causa de pérdida de visión central en individuos mayores de 50 años en Occidente. El paciente no corre riesgo de ceguera absoluta, pero puede ver sus actividades diarias severamente comprometidas (lectura, conducción, reconocimiento de caras).

Existen dos formas de DMAE:
Húmeda o neovascular: afecta al 10- 20% de los pacientes. Es la responsable del 90% de los casos de pérdida severa de la visión central. pero hoy tiene tratamientos nuevos y de gran utilidad.
Seca o no neovascular: afecta al 80-90% de los pacientes y hoy en día no tiene tratamiento.

¿Por qué se produce la DMAE neovascular?
Distintos estímulos propician la formación de neovasos por debajo de la retina. Estos neovasos pierden líquido y sangre que pasan al espacio subretinal, provocando la disminución y/o pérdida de la visión central.

Factores de riesgo
El factor principal de riesgo es la edad del paciente: la prevalencia de la DMAE es de 0,17% entre los 55 y los 64 años, y de 5,8% en mayores de 85.

A la edad le siguen, en orden de importancia, la predisposición genética (se estima que un 50% del riesgo de DMAE es hereditario) y la influencia de los factores ambientales:
• Tabaquismo (que multiplica por 5 las posibilidades de desarrollar DMAE)
• Malos hábitos alimentarios
• Hipertensión arterial
• Problemas circulatorios
• Obesidad
• Exposición directa y prolongada al sol

Sintomas
Previo a la pérdida definitiva de la visión central, existen signos de alerta sobre el comienzo y la progresión de la enfermedad:
• Deformación de las imágenes (metamorfopsias)
• Disminución de la agudeza visual
• Manchas en el centro de la visión (escotomas)

Diagnóstico
El diagnóstico y clasificación de la DMAE se basa en cuatro exámenes:
• Examen de Agudeza Visual
• Fondo de ojos
• Tomografía de coherencia óptica (OCT)
• Angiografía Fluoresceínica (RFG)

Prevención
En gran medida, la DMAE va unida al proceso natural de envejecimiento y a la genética, por lo que es de difícil prevención. Sin embargo, sí está en manos de cada paciente prestar atención a los antecedentes familiares –pueden realizarse test de predisposición genética– e incidir en los factores de riesgo ambientales: no fumar, seguir una dieta equilibrada y rica en antioxidantes y omega 3, evitar el sedentarismo y protegerse del sol.

Por otro lado, las revisiones oculares periódicas son fundamentales, sobre todo a partir de los 50 años, para detectar precozmente la enfermedad, ya que al inicio puede dar pocos síntomas.

Una buena medida complementaria a estas revisiones es el autocontrol que puede realizar el paciente desde casa mediante una sencilla prueba, la rejilla de Amsler.

anatomia del ojo

Este test, que puede solicitarse al oftalmólogo, permite detectar si las líneas rectas se ven torcidas o distorsionadas (un síntoma característico de la DMAE húmeda). Con el mismo fin, el paciente también puede taparse primero un ojo y después el otro y fijarse en los marcos de las puertas, rejas o leer diariamente un mismo texto, a una misma distancia, para apreciar cualquier anomalía y acudir en este caso al especialista.

Tratamiento
La DMAE húmeda puede tratarse eficazmente gracias al desarrollo de nuevos fármacos antiangiogénicos, que se inyectan en el interior del ojo (inyecciones intravítreas) y actúan inhibiendo el factor de crecimiento endotelial vascular (anti-VEGF) para impedir la formación de nuevos vasos sanguíneos anómalos. De este modo, permiten frenar la enfermedad y lograr que la mayoría de pacientes puedan mantener e incluso recuperar la visión. Cuanto más precozmente se inicie el tratamiento, por lo general mejor será el pronóstico visual.

La DMAE seca actualmente no tiene un tratamiento efectivo, aunque hay estudios que están testando la aplicación de fármacos de inyección intravítrea para controlar su progresión en determinados pacientes. Por el momento, una opción que puede contribuir a ralentizar la DMAE seca es la prescripción de determinados suplementos de vitaminas antioxidantes que ayudan a proteger la retina.